Este puente del 15 de septiembre no se trata solo de gritar “¡Viva México!”, también de saborearlo. Y la mejor forma es armar una ruta de antojitos mexicanos que te lleve de esquina en esquina, calle en calle, directo a lo más rico de nuestra cocina popular.

Arranca con los elotes y esquites, el clásico que prende cualquier noche patria con su combinación de mayonesa, queso y chile en polvo. Luego, lánzate por unas quesadillas al comal: de flor de calabaza, huitlacoche o chicharrón prensado, siempre acompañadas de salsas bien picosas.

Haz una parada obligada en los sopes y gorditas rellenas de guisados que parecen festín en cada mordida. Después, busca unos tacos dorados con crema y guacamole, de esos que se disfrutan con las manos llenas de sabor y cero formalidades.

Si quieres algo más de fiesta en plato hondo, el pozole es el rey del 15. Rojo en Jalisco, verde en Guerrero o blanco en CDMX, acompañado de rabanitos, lechuga y orégano. Y como toque final, endúlzate con churros recién hechos o buñuelos crujientes, porque ningún grito se da con la panza vacía.

Al final, no importa si sales de tour por las plazas de tu ciudad o por un pueblo mágico cercano: el recorrido gastronómico siempre es la mejor manera de sentir la patria.

Este puente, que tu ruta no sea de Google Maps, sino de antojitos.

Compartir en