Si ya te anda por empacar las chanclas, la cámara y la buena vibra, esta nota es para ti. México está lleno de rincones mágicos que en verano brillan más que una michelada bajo el sol. Aquí te dejamos cinco destinos que te van a sacar el alma viajera y te van a dejar con el corazón contento y los pies llenos de aventura.

1. Bacalar, Quintana Roo – La laguna que parece photoshop

Este pueblito mágico es puro amor a primera vista. Su laguna de siete colores (¡sí, siete!) es tan bonita que parece sacada de un filtro de Instagram. Puedes recorrerla en kayak, velero o simplemente echarte un chapuzón con vista a los manglares. Hay hostales coquetos, desayunos con chilaquiles y noches estrelladas que curan el alma.

2. San Miguel de Allende, Guanajuato – Arte, terrazas y puro encanto

Es de esos lugares que abrazan. Entre callejones empedrados, iglesias de postal y terrazas con mojitos y atardeceres, San Miguel es perfecto para un viajecito romántico o una escapada con amigas. No olvides darte una vuelta por sus galerías y mercaditos; seguro te llevas algo bonito para colgar o saborear.

3. Isla Holbox, Quintana Roo – Donde el estrés no llega ni en lancha

Aquí no hay coches, ni prisas. Solo calles de arena, arte urbano en cada esquina y playas que parecen de película. En verano puedes nadar con el tiburón ballena (tranqui, es buena onda), ver bioluminiscencia en la noche y dormir en cabañas que te arrullan con el sonido del mar. Holbox es puro flow.

4. Tequila, Jalisco – De traguito en traguito se hace el caminito

¿Y si este verano lo celebras con un buen shot de tradición? Tequila es más que una bebida: es un destino lleno de historia, campos de agave fotogénicos, trenes turísticos con mariachi y mucho sabor jalisciense. Ideal para ir en plan de compas y brindar con el corazón (y uno que otro cantarito).

5. San Cristóbal de las Casas, Chiapas – Donde el alma se pone suéter

Si prefieres un clima fresquito, montañas, café de altura y cultura viva, este rincón chiapaneco es tu lugar. Aquí los mercados son un arcoíris de colores, la gente es cálida y la comida tiene ese sazón que apapacha. Ideal para caminar, tomar fotos, leer un buen libro o simplemente dejarse llevar.

¿Listo para lanzarte?

No necesitas mucho: buen ánimo, bloqueador, hambre de aventura y ganas de descubrir que México lo tiene todo. Este verano, no te lo guardes… ¡vívelo como se debe!

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